No llores, no ha sido nada

El otro día Sofía se cayó de lado mientras estaba sentada jugando con sus sonajeros.

Y lloró.

Sofía un poco enfadada

Fui a cogerla y abrazarla (hasta aquí todo bien) y luego le dije «no ha sido nada, ya está, no llores más». Luego me quedé pensando. ¿Cómo que no ha sido nada? ¡Pero si se ha caído! Seguramente no se lo esperaba y se ha asustado, y posiblemente se habrá hecho un poco de daño. ¿Por qué le digo que no pasa nada cuando sí le ha pasado?

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