Dar besos

En la cultura española, es habitual que para saludarnos o despedirnos nos demos uno o dos besos, especialmente si eres una mujer o un niño. Es una cuestión de «educación». Pero no es nada de extrañar encontrarnos en la «incómoda situación» en que al niño no le da la gana de dar ese beso. Cuando el niño niega un beso (o cualquier muestra de afecto), normalmente escuchamos frases del tipo…

-Venga va, dale un beso a la tía Pepita, no seas malo.
-Si no me das un beso, no te doy un regalo.
-Ui… que niño más malo que no me quiere dar un beso.

-Si no me das un beso, me voy a poner muy triste Continuar leyendo «Dar besos»

Mantener la calma

¿Qué podemos hacer para mantener la calma con nuestros hijos, en momentos de auténtico descontrol?

La crianza respetuosa es fantástica. Pero hay momentos en que es realmente difícil mantener la calma para seguir aplicándola. Con lo sencillo que es dejarte ir, pegar un grito, mandar al niño a su cuarto y se acabó la discusión. Pero, si estás aquí, es que sabes que te vale la pena poner un poco más de tu parte, a cambio de una educación basada en el respeto mutuo. Continuar leyendo «Mantener la calma»

El cerebro del niño

¿Sabes por qué es imposible que tu hijo de 1 año te esté manipulando si tiene una rabieta?
¿Realmente crees que un niño de 4 años está desafiando a su profesor por no poder estar 8 horas seguidas sentado atendiendo sus explicaciones?
¿Por qué es imposible que tu hijo «te tenga tomada la medida»?
La respuesta se reduce a: porque el cerebro de un niño funciona como el de un adulto.

Comprender cómo funciona el cerebro de un niño nos ayudará a entenderlo mejor, responder mejor a situaciones de conflicto y ayudarlo a construir una personalidad sana, feliz y resiliente. Continuar leyendo «El cerebro del niño»

Compartir

¿Qué es compartir?, ¿obligar a compartir es lo mismo que enseñar a compartir?, ¿qué pasa si tu hijo no quiere compartir?, ¿es un egoísta y un mal educado?

Ahora que vienen fechas en que los niños estrenan juguetes nuevos y quieren enseñárlos a sus amigos, primos, hermanos, etc., creo que es un buen momento para hablarte del arte de (no) compartir y la crianza respetuosa. Continuar leyendo «Compartir»

Sobrevivir a los opinólogos

¿Cómo salir victorioso de las opiniones no pedidas sobre tu crianza? En este post te recomiendo qué hacer y qué no.

Se acercan las Navidades y con ella, las reuniones familiares. Son fechas amadas por unos, temidas por otros y que provocan sentimientos encontrados para otros. Por un lado, tienes ilusión de ver a todos esos parientes que ves poco, pero por otro tienes el «miedo» de encontrarte con los temidos opinólogos (dícese de aquellas personas que se creen con el derecho a opinar sobre cualquier tema relacionado con tu estilo crianza como si fuesen especialistas en ello, normalmente sin tener en cuenta si has pedido la opinión, si te ofende o si te molestan).

Algunos se preparan así para las cenas familiares…

Para las madres y padres que practicamos la crianza respetuosa, puede ser que en algunos momentos, la balanza se incline más a temer estas fechas que a amarlas, ya que al pasar varias horas con nuestros hijos ante la atenta mirada de los demás, hace que estemos expuestos a muchas más críticas de lo habitual. Lo desconocido causa rechazo y para la manera en que se ha criado hasta ahora, parece que tu hijo se te suba a la chepa y tú, no sepas manejarlo. Dar esta impresión hace que la familia y los amigos se sientan con la libertad de opinar y sientan que puedan «aconsejarte» sobre lo que haces mal y cómo deberías abordar las situaciones.

Estoy segura de que en la mayoría de las ocasiones, los opinólogos intervienen con la mejor de las intenciones, pero sueltan cada frase… que te saca de tus casillas e incluso te hace sentir invalidado y atacado por tus decisiones. ¿Estás preparado para la retahíla de…«¿todavía le das teta?»,»¿pero otra vez teta? eso es vicio», «¿todavía duerme contigo?», «¿hasta cuando le vas a dar teta?», «lo vas a hacer muy dependiente», «tiene que acostumbrarse a que lo cojan 23 personas que no conoce», «tiene mamitis», «con eso se va a atragantar», «¿no le vas a dar un trozo de pastel de chocolate, relleno de más chocolate si ya tiene 9 meses? Pobrecito», etc, etc y etc?

Ardilla
Esta soy yo cuando estoy llegando al límite de paciencia con los opinólogos

Estos momentos en que la familia (o amigos) se sienten libres de opinar, pueden hacerte dudar y hacerte sentir inseguro/a sobre las decisiones que tomas. En mi caso, tenía muy claro el tipo de crianza que quería llevar a cabo y ha habido momentos en que he dudado y he permitido que otras personas se inmiscuyan más de lo necesario en la crianza de Sofía. 

Nosotras podemos

Pero te voy a dejar un post para que puedas sentirte empoderado/a, puedas poner límites a los opinólogos y puedas sobrellevar estos días tan intensos, sin que nadie salga herido, ni enfadado.

¡Empezamos!

Pequeño apunte: usaré el término madre, para referirme a ti, pero es un tema de practicidad. Así que si eres padre, abuelo o cuidador principal, no te sientas excluido. Es para no estar constantemente diciendo «invalidado/a», «p/madre», etc.

QUÉ NO TE RECOMIENDO HACER

NO RESPETAR IDEAS OPUESTAS

Es importante que entendamos que casi todo es respetable. Hasta ahora, la crianza se ha basado en la tradición, en el autoritarismo, en que el adulto es quién sabe lo que mejor le conviene al niño y que el niño es como un animalito que hay que domesticar. Y es muy difícil cambiar una perspectiva tan arraigada. Por ello, todos debemos comprender que no es obligatorio coincidir en las mismas opiniones y creencias, y que todos intentamos criar de la mejor manera que sabemos

Maltrato
Fíjate si está normalizada la educación tradicional, que en un periódico de León publican sin pudor la opinión de esta «psicóloga», que yo categorizaría en el mismo nivel que el «doctor» Estivill. ¿Probamos a cambiar la palabra hijo por mujer a ver si nos parece tan bien? Agredir físicamente (o verbalmente) es maltrato, tanto si eres mujer, hombre o niño. Y siempre, tiene consecuencias negativas.

Así que no te recomiendo respuestas del tipo «esto no se hace así», «castigar a un hijo está mal», «pues tu hijo tiene insomnio por dejarlo llorar por las noches», etc. Entiendo que a veces cuesta morderse la lengua, pero esa persona que te está dando un consejo, educó como mejor supo en su momento. Igual que a ti no te gusta sentirte invalidada como madre, a la otra persona tampoco.

MOSTRARTE AGRESIVO

Respuestas tipo “no te metas”, “no me interesa”, “nadie te ha preguntado” es mejor evitarlas. Muchas veces la familia quiere dar una opinión con la mejor de las intenciones. Sé que cuesta porque te sientes atacado y es normal. Pero son respuestas que no te van a llevar a nada más que la otra persona se ofenda. Tienes otras opciones más asertivas, educadas o al menos más «divertidas». Un poco más abajo te doy algunas ideas.

TOMÁRTELO COMO UN ATAQUE PERSONAL

Los comentarios (normalmente) no son ataques hacia tu persona. A veces, la persona que te está dando el consejo necesita reafirmarse porque ella misma se siente atacada y cuestionada por el modo en que ha criado. Nadie les avisó en su momento, que había otras formas de hacerlo. Tal vez no cogía en brazos a su bebé (por más que se muriese de ganas) porque realmente creía que le hacía un mal, y nadie quiere hacer daño a sus hijos. Ver como tú, tienes a tu bebé constantemente en brazos, hace que se remuevan emociones.

DEJAR QUE TE AFECTE O TE HAGA DUDAR

Cada persona tiene su manera de criar y piensa que lo suyo es lo correcto. No permitas que lo que te digan los demás te afecte, te haga sentir que no estás tomando las decisiones correctas o que no eres suficiente buena madre. Eres la mejor madre que tu hijo pueda tener. No lo dudes.

Está claro que duele, porque intentas hacerlo lo mejor posible, te informas, aprendes y encima, te ponen en duda. Da rabia que te hagan sentir como que “no te preocupas suficiente por el bienestar / educación de tu hijo”, pero tú sabes que lo que haces tiene un porqué. Tú sabes que abrazar a tu hijo no es «consentir», que besarlo cuando tiene una rabieta, en lugar de ignorarlo, no es «mal criar». Estate tranquila con tus ideas y que te de igual lo que piensen los demás. Solo debe importarte lo que piensa tu hijo.

ENTRAR EN BUCLE

Te recomiendo que intentes no entrar en bucle. Con el tiempo, aprenderemos a ver hasta dónde vale la pena discutir y con quién. Hay personas con las que se pueden intercambiar opiniones y puedes debatir y escuchar otras ideas que pueden ser interesantes. Pero hay otras personas con las que se entra en conversaciones de besugo y ninguno va a cambiar la opinión del otro. El interlocutor no te escucha y solo espera su turno para hablar. Estas conversaciones solo te restan energía y no te llevan a ningún lado. Tenemos que aprender qué batallas vale la pena librar. 

Conversación de besugos
Conversación de besugos:
-Tienes que castigarlo
-Es que quiero educarlo en que haga las cosas por sí mismo, no por miedo al castigo
-Así nunca va a aprender
-Bueno, aprenderá a hacer las cosas en base a sus decisiones, intentaré enseñarle a cómo tomar la decisión correcta.
-Pero no te va a obedecer
-Es que el objetivo de mi crianza no es que me obedezca ciegamente
-Pues así nunca va a aprender
(…)

QUÉ TE RECOMIENDO HACER

INFÓRMATE E INFORMA

El conocimiento es poder. Así que infórmate, lee, haz cursos, asiste a conferencias, contacta con especialistas…

Lo primero que creo que es recomendable hacer es informarte. Tener muy claro por qué haces las cosas. Al final, la información es poder.

En el blog, tienes varios post que te explican los mitos de la lactancia materna, porque los niños no te toman el pelo, mitos sobre el método Montessori, porque no darle un bizcocho ultraprocesado a tu hijo, porque es bueno que tu hijo tenga mamitis, porque no se puede enseñar a dormir

A mí me gusta contestar con las recomendaciones de la OMS, con los últimos estudios científicos y con datos empíricos. Poco se puede rebatir al respecto. 

A veces, dar una explicación lógica o avalada científicamente reafirma que no hacemos las cosas porque sí, porque somos “hippies”, o por capricho, sino que todo tiene un motivo. 

ESCUCHA

No siempre todos los comentarios deben ser negativos al respecto de tu crianza. Antes de ponerte a la defensiva (que a veces, estamos tan quemados que puede suceder que antes de que nadie abra la boca ya estemos con las «banderillas» preparadas para contraatacar), intenta escuchar. Algunas veces nos dicen cosas útiles o que pueden llegar a ser útiles. Realmente, el problema surge cuando se dan opiniones no pedidas que cuestionan tus decisiones, pero los consejos respetuosos, siempre pueden ser bienvenidos. 

EVITA EXPONER TODOS LOS ASPECTOS DE TU CRIANZA

No es que me guste mucho esta opción, pero depende del momento y de las personas con las que estás, el intentar no exponer demasiado sobre el modo en que crías puede salvarte de un gran dolor de cabeza.

Si ves que tus creencias generan mucho revuelo, hay veces que es mejor no sobreexponerlas para no agotarte tú mentalmente. Yo he aprendido que según con quién estoy, si empiezan a hablar del sueño infantil, mejor me callo que practico el colecho y que Sofía ya tiene 1 año, porque sé que me van a tachar de mala madre (o de madre perezosa y egoísta) y no van a cambiar de opinión. Y la verdad, es que con personas que cierran su mente, no me apetece entrar en bucle (como decía más arriba).

PON LÍMITES DE MANERA RESPETUOSA 

Hay comentarios que se nota que se hacen con buena intención. Pero hay otras opiniones y aportaciones que son del todo innecesarias. Que me atrevería a decir que parece que son para provocar. Ante estas opiniones siempre puedes agradecer la aportación, pero dejar claro que tu estilo de crianza es diferente. Ésto lo notarás cuando empiecen a querer imponer su ideología, a menospreciar tu manera de criar, a alzar la voz o a juzgarte. 

Ejemplo de aportaciones innecesarias: – «Pues nada, ya verás ya… Que tengas buena suerte con el método este tuyo. Ya te lo encontrarás«.

enfadado
Mi interior cuando me sueltan frases como «esto son cosas de hippies», «ya te lo encontrarás», «tu misma…», etc.

Posibles respuestas:

Te agradezco tu interés en las veces que le doy el pecho al niño, pero a mí no me molesta y al niño le gusta. Así que mientras no nos moleste a ninguno de los dos, seguiremos así. 

Veo que tenemos dos puntos de vista totalmente diferentes y creo que va a ser imposible ponernos de acuerdo. Mejor que cada uno lo haga como mejor considere y cambiemos de tema.  

ASUME QUE VAS A EQUIVOCARTE 

Nos asusta meter la pata. Pero no debería ser así. Aprende que puedes equivocarte. Te vas a equivocar. Y no está mal. Los errores nos hacen crecer y aprender

Así que cuando se meten y opinan, una opción es responder: – Puede ser que en un tiempo te de la razón, los padres podemos equivocarnos. Veo que estás tan seguro de que me estoy equivocando, que si ese día llega, te lo haré saber

USA LA SONRISA Y EL SILENCIO

Haz oídos sordos y sonríe. Aunque creo que no debe tenerse miedo al conflicto (sobre todo cuando alguien se mete en exceso o de malas maneras sobre cómo educas a tu hijo), es cierto que hay veces que no vale la pena. Así que esta opción es la mejor para evitar conflictos.

Quiero apuntar que no es una opción que a mí me convenza al 100%. Me parece importante que se marquen límites a los adultos, hacer saber qué te molesta y sobre todo, intentar difundir y hacer entender cómo funciona éste método de crianza. Estoy convencida de que si los demás escuchasen cómo y por qué se lleva a cabo la crianza respetuosa, mucha gente estaría de acuerdo con ella.  

Pero quiero hacerte saber que si has de usar este método, no estas «perdiendo la batalla», callar no siempre es otorgar. A veces, callar implica tener educación y saber estar. 

Siempre recordaré ese día en que Sofía me pidió teta por 1.461.005 vez en una comida y me dijeron «¿otra vez teta? eso es vicio». Y yo callada, sonriendo y asintiendo, mientras iba poniendo lentamente a la niña en la teta. «Está demasiado enganchada a ti» y yo sonriendo y asintiendo, con la niña comiendo tan feliz. Al final se cambió de tema.

“ÉCHALE LA CULPA” AL PROFESIONAL

Tampoco es mi opción favorita, pero si no tienes ganas de entrar en conflicto o en conversaciones sobre la manera en que crías, puedes cortar la conversación diciendo “el pediatra me ha dicho que haga ésto”, o “el psicólogo me ha recomendado…”, etc. Suele dar muy buenos resultados porque evidentemente tu tío abuelo segundo por parte de padre, no va a saber mucho más que un profesional.

«EVALÚA» A TU HIJO

Que la gente opina es un hecho, así que no gastes energía en intentar evitarlo. Pero si te hacen dudar de tus decisiones, solo tienes que mirar a tu hijo. ¿Es un niño sano?¿es un niño feliz? Si la respuesta a estas 2 preguntas es «sí», es que vas por el buen camino.

usa el humor

Es un recurso muy útil. Reírse de uno mismo con cierto sarcasmo, nos saca siempre de apuros. Eso sí, para evitar conflictos es mejor que el humor esté enfocado hacia ti, en lugar de hacia el otro. Así evitaremos que la otra persona se ofenda.

-Con lo fácil que es hacer un puré y dejarte de complicar
-Buff… es que soy vaga vaga para ir haciendo purés cada día

HAZ PREGUNTAS DE CURIOSIDAD

Esta técnica me gusta bastante. Es la misma que usamos en disciplina positiva para hacer reflexionar a los niños sobre sus conductas. Se trata de preguntar el por qué de la opinión,  afirmación o recomendación. 

Por ejemplo: 

-Si no lo castigas, te va a manipular
-¿Por qué piensas eso?
-Porque los niños necesitan límites
-¿Qué te hace pensar que mi hijo no tiene límites?
-Porque no lo castigas
-¿Por qué crees que solo se pueden poner límites si el niño es castigado y se le hace sentir mal?
-Porque el niño no entiende tan pequeño
-¿Por qué crees que tan pequeño no entiende los límites pero, sin embargo, sí es capaz de manipularme?

cerebro explota
Llega un punto durante las conversaciones de curiosidad, en que al interlocutor le sucede algo parecido a este emoticono

ALGUNAS RESPUESTAS

Por si te encuentras en situaciones poco agradables y te quedas en blanco, te dejo algunas respuestas para que puedas poner límites, sin quedar mal. Contesta siempre con una sonrisa y en tono de broma, así  podrás poner límites pero no vas a quedar como una persona agresiva o irritable. 

EN REFERENCIA A DAR EL PECHO

¿Tan mayor y todavía con la teta?
-¿Tan mayor y todavía dando opiniones no pedidas? 
-Disculpa si te molesta que le de la teta, lo hago porque es lo mejor para la salud de mi hija
-La OMS recomienda dar la teta hasta mínimo los 2 años. Es una pena que no todos los niños puedan mamar hasta esta edad. 

Sofía lactancia
-¿Tan mayor y con la teta?
-Mi tía abuela vivió 105 años
-¿Por tomar teta?
-No, por no meterse en la vida de los demás.

¿Otra vez teta? Eso ya es vicio
-Ya ves, ha salido al padre. 
-El vicio son las copas que te estás bebiendo, esto se llama lactancia materna a demanda. 

-Ahora está de moda volver a dar el pecho
-Sí, una moda que se hace desde el origen de la humanidad.

Si le das el biberón te van a poder ayudar más con el bebé.
-No, lo que necesito no es que le den el biberón, necesito que pasen la escoba, que laven la ropa y me preparen algo para comer. 

EN REFERENCIA AL BLW

¿Cómo se te ocurre darle sólidos si no tiene dientes?
-Pues se puede y es una manera fantástica para educar en hábitos alimentarios correctos. Te puedo pasar información si te interesa. 

Sofía BLW
-¿Te has vuelto hippie? Con lo cómodo que es dar un puré.
-No, no me he vuelto hippie. Es que primo la educación alimentaria de mi hijo a mi comodidad.

Con esto del BLW no come de nada y solo juega. 
-Come lo que quiere y necesita. 
-Sí, esos rollitos en los brazos son signo claro de desnutrición.
-Te agradezco que te preocupes tanto por la alimentación de nuestra hija, pero está sanísima y excelentemente alimentada. 
-Prefiero que la comida sea un juego antes que un sufrimiento. 

Pobrecito, solo le das frutas y verduras. Le estás fastidiando la infancia. 
-Pues yo no lo veo sufrir, la verdad. Prefiero que coma frutas y verduras a que se hinche a alimentos que solo dañarán su salud. 
-Creo que pobrecito es aquel niño que se le da comida ultraprocesada desde bien pequeño, aumentando el riesgo a que padezca obesidad o diabetes.

Por un día no pasa nada, dale un pastel / bizcocho / galleta
-¿Por qué tienes tanto interés en que el niño pruebe alimentos que solo le dañan?
-Me gustaría saber el motivo por el cual te molesta que mi hijo coma sano. 

EN REFERENCIA A LA DISCIPLINA POSITIVA / APEGO

¡Este niño está demasiado apegado a ti! Tienes que dejarlo un poco más
-Pues claro que está apegado a mí, ¿que va a estar, apegado al carnicero?

Pues a mi me educaron con cachetes, y no me paso nada
-¿No?¿Estás seguro?
-¿Y si te pego ahora para enseñarte a no meterte en los asuntos de los demás, te parecería bien?

Tienes que dejarle llorar un poco para que vaya aprendiendo
-¿Qué va a aprender de que su propia madre lo ignore si está triste?
-Vaya, creo que no te voy a dejar que cuides mucho a mi hijo.

Te está manipulando / Te tiene tomada la medida
-Vaya, debe ser superdotado para que con (edad del niño) tenga la capacidad de manipular a un adulto. O yo soy muy tonta o el niño es superdotado.
-¿Sabías que no atender el llanto del niño tiene consecuencias psicológicas negativas?¿Sabes lo que es el cortisol? Si te interesa te puedo dar mucha información al respecto.

La tienes demasiado en brazos
-¿Qué es lo que te molesta de que la lleve en brazos?
-¿Qué crees que le puede pasar si la llevo en brazos?
-Aprovecho ahora, que en unos años no quieren ni que les des un beso en público

-Qué tiquismiquis eres con las cosas que se le pueden decir y no a tus hijos
-Entiendo que no eres consciente de la importancia de cuidar cómo se habla a los niños, pero yo sí. Como es mi hija, te pediría que cuidases el cómo le hablas. 

No es por nada, he criado (introduce número de hijos) y han salido la mar de bien
-No lo dudo que has hecho las cosas como mejor has considerado. Y ahora nos toca a nosotros educar a nuestros hijos como mejor consideramos. 
-No te pido que compartas ni entiendas nuestro modo de criar, solamente que nos respetes. 

EN REFERENCIA AL SUEÑO

¿Todavía duerme contigo?¿Y tu vida íntima?
-A nadie le importa mi vida íntima, pero si la tuya se basa solo en la nocturnidad y la cama, debe ser bastante monótona. 
-Mi vida íntima genial, ¿y la tuya?

No vas a poder sacarlo nunca de tu cama
-Digo yo que en algún momento tendrá que ir a hacer un pipí.
-¿Por qué te enfada que mi hijo duerma conmigo? A mí no me molesta que tú duermas con… (solo, con tu esposa, o con tu perro)
-Ojalá fuese así… pero normalmente se vuelven adolescentes y prefieren tener su espacio.

EN REFERENCIA AL DESARROLLO

¿Todavía no anda? La mía a los 9 meses ya caminaba
-¡Anda, qué bien! Yo es que he aprendido a no comparar a mi hija con ningún otro bebé, porque ella es única. 

EN REFERENCIA A LA GUARDERÍA

¿Todavía no lo llevas a la guardería?¡Si se lo pasan genial, aprenden cosas nuevas y socializan!
-¿Por qué crees que lo tengo encerrado en casa sin darle ningún tipo de estímulo?
-Para sociabilizarse con según quién y aguantar según qué comentarios, mejor que se quede en casa. 

¿Tan pequeño lo llevas a la guardería?
-Sí, es lo que tiene tener/querer trabajar. ¿Quieres quedarte tú con ella todos los días?
-Sí, pero vaya que si quieres pagarme tu la nómina para que pueda estar en casa, por mí, genial. 

Pero la frase estrella y que sirve en todas las situaciones: “te agradezco mucho que te preocupes por el bienestar de (inserta el nombre de tu hijo) y seguro que cuando tus hijos eran pequeños, también agradecías todos los consejos que te daba tu entorno. Pero quiero que nosotros decidamos lo que es mejor para él/ella. Me gustaría que nos apoyases, en lugar de juzgarnos o criticarnos, porque con estas palabras me haces sentir mal (o incómoda, o triste, o insegura…).”

CONCLUSIÓN

Tener una crianza exitosa tiene que ver con acompañar a tu hijo desde el amor y desde la confianza, dejando que sea él mismo y se desarrolle de acuerdo a su forma de ser. Es priorizar el bienestar y acompañamiento de tu hijo por encima de los murmullos y la presión del entorno. 

Espero haberte dado ideas sobre cómo sobrellevar las críticas, sobre todo en estos días de encuentros con la familia. En el fondo, se trata que que encuentres qué opción te compensa más en función de tu personalidad, tus sentimientos, el contexto y la persona con la que estás hablando. 

Si sabes de alguna técnica que no haya contado, ¡no dudes en escribirmela! Así la podemos compartir entre todos, que seguro que nos será útil. 

 

¡Muchos besos de esquimal!

 

Silvia. 

 

 

Enseñar a dormir

Dormir. Ai… El sueño y el dormir de los niños… Cuánto da que hablar. Cuántas opiniones y cuántas maneras de proceder se pueden leer hoy en día. Pero lo más interesante, son los comentarios de todos los opinólogos. Sobre todo si se te ocurre colechar o si tu hijo de 6 meses no duerme del tirón en su habitación (te dejo un post sobre los míticos «¿tu hijo todavía no…»)?

-Déjala llorar, que así aprende.
-A estas alturas ya tiene que empezar a dormir sola.

-No va a aprender a dormir si la dejas dormir en tu cama.
-No la vas a sacarás nunca de tu cama.
-Te toma el pelo, en la guardería duerme sola. Continuar leyendo «Enseñar a dormir»

Los niños no son malos

¿Por qué se porta mal un niño? ¿Qué podemos hacer para modificar los malos comportamientos?

-¡No pegues a tu hermana, eres malo!
-¡No me contestes!¡Qué mal te portas!
-No seas mala y deja a tu madre tranquila un rato.
-Es más malo que la tiña, no está quieto. 

Esta cara se me queda cuando oigo que le dicen a un niño que es malo

No os imagináis lo cansada que me tiene escuchar que un niño es malo porque no se comporta como nosotros consideramos que debe de comportarse. Se dice que un niño es malo a la ligera, sin tener en cuenta sus necesidades, sus emociones, sus posibilidades o cómo puede afectarle esa etiqueta.

Pues hoy vengo a deciros que NO. UN NIÑO NO ES MALO, TAL VEZ SOMOS NOSOTROS QUE NO SABEMOS IDENTIFICAR Y CUBRIR SUS NECESIDADES.

Continuar leyendo «Los niños no son malos»

Cómo aplicar los límites

En este post quiero explicarte cómo poner y gestionar los límites en base a la crianza respetuosa y la disciplina positiva

Cuando digo que practico la disciplina positiva (o que lo intento), muchas veces me contestan que los niños necesitan límites. Y mi cara es de… “¿obvio?”. 

Continuar leyendo «Cómo aplicar los límites»