Colecho

Hoy toca post que genera muchas opiniones: el colecho. Es algo con lo que la sociedad no se siente cómoda. Cuando dices que tu hijo duerme contigo, te miran alarmados, sospechan que tu hijo nunca va a querer dormir en su habitación, y dan por sentado que no tienes relaciones íntimas.

Si se te ocurre explicar que tu hijo o hijos duermen contigo, se repiten constantemente frases como… 

-Nunca lo vas a sacar de la cama
-Tienes que dejar que llore y que se vaya acostumbrando a dormir solo, que te tiene tomada la medida
-¿Y tu vida íntima?

Es decir, la sociedad ve lógico que tú con 20, 30 o 40 años duermas acompañado/a de tu pareja, pero tu hijo de 6 meses, 1 año o 3 años, debe dormir solo en su habitación.

What colecho
Mi cara cuando la sociedad normaliza que yo duerma acompañada con 29 años, pero mi hija de 12 meses debería dormir sola.

Yo, la verdad es que no lo veo la lógica a que seamos los únicos mamíferos que “queramos” o “intentemos” dormir separados de nuestras crías lo antes posible…

Hoy te hablo de por qué practicar colecho, los beneficios que tiene y cómo practicarlo de manera segura.

¡Empezamos!

¿QUÉ ES EL COLECHO?

Es una práctica de la crianza con apego y de la crianza respetuosa, en la cual el bebé duerme, de manera habitual (casi todos los días y al menos 4 horas), en la misma cama que sus padres. 

Sofía colecho 3 meses
Sofía con 3 meses apoderada de nuestra cama

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE EL COLECHO?

Reduce el riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL)

Se ha demostrado que si se practica el colecho de forma segura, se reduce el riesgo de SMSL. Una explicación es que es que al practicar colecho, el ritmo cardíaco y la respiración del bebé se sincroniza con el de la madre, actuando como protector. 

Además, al dormir tan cerca del bebé, es mucho más fácil que la madre (o padre) pueda detectar si algo no marcha bien con el bebé.

Favorece la lactancia

Los bebés que practican colecho toman más veces el pecho y hacen más tomas nocturnas, con todos los beneficios que la leche materna implica. Es cierto que se dan más despertares, pero son muy breves y al bebé le es fácil volverse a dormir.  

La pauta de sueño se vuelve más regular

Al tener a los padres cerca y sentirse protegido, el bebé no requiere estar constantemente alerta.

El bebé llora menos

Al dormir con sus padres, no tienen que “llamarlos” si les sucede algo. Por lo tanto, se reduce la liberación de cortisol en el cerebro del bebé, que es la hormona del estrés y que si se libera en grandes cantidades, tiene consecuencias negativas en su desarrollo neurológico.

Es una práctica que refuerza el vínculo afectivo

Practicar colecho facilita que se consolide el vínculo afectivo y que este se fortalezca. En ocasiones, las ocupaciones diarias no permiten que podamos «sentir» a nuestros hijos, crear un contacto físico afectivo, etc. Así que la noche se convierte en una oportunidad perfecta para poder compartir un momento de vinculación.

Me gustaría recordar que la creación de un vínculo afectivo fuerte ayuda a desarrollar una personalidad más segura y con una mejor autoestima (no te alarmes si has decidido no practicar colecho, eso no significa que tu hijo no vaya a tener una buena autoestima, hay muchas otras maneras de fortalecer el vínculo).

Los padres y el bebé descansan mejor

Sí, normalmente, con el colecho, los padres duermen más. Personalmente, solo por eso, me ha valido la pena 1 año de colecho

El niño tiene el alimento a mano y se siente protegido, por lo tanto, normalmente los niños que colechan tienen un mejor descanso. Por ende, los padres también podrán descansar mejor.   

Los bebés regulan mejor la temperatura

Cuando padres y bebé duermen juntos, se da un fenómenos llamado sincronía termal, en que si el bebé tiene frío, el pecho de la madre aumenta 2 grados para calentarte, y si está caliente, baja 1 grado. 

¿CÓMO PRACTICAR COLECHO? 

El colecho no debe practicarse de cualquier manera, ya que puede ser peligroso si no se hace bien. Hay una serie de pautas de seguridad que se recomienda seguir: 

  • No se recomienda colecho en caso de padres que consumen alcohol, drogas, medicamentos sedantes y tabaco. No hace falta decir, que sustancias que alteran el estado de alerta (incluso durante el sueño) de los padres son peligrosísimos para el bebé. En cuanto al tabaco, aunque te hayas lavado las manos, los dientes y creas que no afectará a tu hijo, te dejo un enlace en el que se explica qué es el humo de tercera mano y los peligros que puede suponer para un niño (haz clic aquí)
  • No debe practicarse en situaciones de cansancio muy extremo.
  • Se debe evitar en casos casos de lactantes menores de 3 meses, prematuros o de bajo peso al nacer. 
  • El colecho debe ser sobre superficies firmes, sin almohadas, peluches o cojines a su alrededor que puedan asfixiarle. Es decir, evitar colchones de agua, sofás, sillones… 
  • Se recomienda que el bebé esté tumbado boca arriba.
  • En lugar de edredones de plumas, es mejor usar sábanas y mantas .
  • Las primeras semanas es recomendable que el bebé duerma entre una pared (u otro protector) y la madre, en lugar de entre los dos padres. Las madres tenemos ese “sexto sentido” que permite dormir con el bebé al lado sin «aplastarlo», pero el padre tarda un poco más en desarrollarlo.
  • Si el bebé tiene menos de un año, no se recomienda que comparta la cama con otros niños, ya que estos mismos todavía no pueden ser conscientes de la presencia del bebé. 
  • En caso de sufrir un sobrepeso acusado, es recomendable no colechar. 

¿POR QUÉ MOLESTA EL COLECHO?

Si te fijas, el colecho solamente molesta a la sociedad occidental. Para otros tipos de sociedades, sin embargo, es una práctica es buena y necesaria. Hay culturas en las que incluso, se piensa que dejar a un bebé durmiendo solo es lo mismo que un abandono. En Japón, por ejemplo, se considera que un bebé nace como un ser independiente y que colechar es una manera de que se integre en la familia. Que visiones más diferentes ¿no?

Me parece curioso que sea solamente la sociedad occidental la que critique o parece que le moleste el colecho. Se nos ha olvidado de algo tan importante como nuestra naturaleza. Somos mamíferos y… ¿cómo duermen los mamíferos? En manada, todos juntos. Es lo más mejor para asegurar la supervivencia de las crías. ¿O te imaginas a la mamá leona dejando a su cría sola a merced de la noche? Dormir juntos, es lo más natural y lo que nuestros ancestros hacían.

Gorila colecho
Gorila con su cría durmiendo

Créeme, he recibido muchas criticas por colechar y le he dado muchas vueltas, he dudado y me he planteado si hacía lo correcto. Pero por más que me he informado y por más que he pensado, no hay manera de que vea lo negativo del colecho ni por qué todo el mundo se escandaliza tanto cuando dices que duermes con tu bebé (o niño). Y sí, digo todo el mundo porque colecho y lactancia son dos aspectos de la crianza que no dejan a nadie indiferente, todo el mundo (con o sin hijos) se cree con derecho de opinar sobre ello.

Entonces, si lo natural es colechar ¿de dónde ha salido esta especie de aversión a que los niños duerman con sus padres? Según he podido documentarme, hay algunas teorías que lo remontan a la Edad Media. 

Durante la época medieval, colechar era lo más natural porque para la mayoría de familias era la única opción que tenían ya que en las casas había un solo dormitorio para todos los miembros de la familia. Pero la Iglesia Católica, decidió prohibirlo por la alta mortalidad infantil de la época. Supuestamente, lo atribuían al riesgo de aplastamiento. Pero obviamente, las camas de esa época no eran las de ahora, no había las medidas higiénicas ni los controles actuales, no existían una serie de pautas para practicar el colecho de forma segura, etc. También te digo, que me da a  mí que el motivo fue otro, pero evitaré entrar en juicios de valor ya que sería mi opinión personal. Pero sea lo que fuere, el caso es que desde la Edad Media, la Iglesias Católica decidió dar a un acto de lo más natural, una connotación negativa. Y esta connotación negativa se ha mantenido hasta día de hoy. 

¿CÓMO AFRONTAR LAS CRÍTICAS?

Antes de nada, quiero que quede clara una cosa importantísima. No te has de justificar. Nadie tiene que preguntar dónde duerme o deja de dormirel niño. ¿A caso vas preguntando a la gente si duerme en pareja o no?

Por otra parte, conciénciate de que no haces nada malo si tu/s hijo/s duermen contigo. Si la sociedad lo ve mal, es problema de la sociedad. También mucha gente ven mal a las personas que no beben alcohol  y las presionan para que beban, y no por eso el alcohol es bueno. 

Si se te hace complicado afrontar las críticas, te dejo un enlace que subí en Navidad sobre cómo afrontar las críticas en cuanto a la crianza (clic aquí), pero también te puedo dejar unas cuantas respuestas a los típicos comentarios de opinólogos.

Normalmente el diálogo se inicia así: 

-Y tu hijo ¿Dónde duerme?
-En medio
-¿Cómo en medio?
-Sí, entre mi marido y yo

Posibles continuaciones del diálogo:

-¿Todavía? Pero si no va a aprender a dormir…
-El sueño, como el control de esfínteres, depende del proceso madurativo y evolutivo, no es algo que se pueda aprender.

-¿Aún? Nunca lo vais a sacar de la cama…
-La verdad es que no conozco a adolescentes que duerman con sus padres. Pero en el caso de que ambas partes estuviéramos de acuerdo… ¿Supondría algún problema?

-¿Pero y vuestra vida íntima?
-Si te refieres al sexo, la verdad es que muy bien, bueno todo lo bien que puedes esperar con un bebé. Pero vaya, que no solo se puede llevar a cabo «vida íntima» por la noche y en la cama. 
-La mía genial. ¿Y la tuya?

-Tendríais que ir sacándolo, pero por vuestro bien…
-Gracias por preocuparte tanto por nosotros, pero es una decisión que tomaremos con nuestro hijo. De momento estamos los 3 la mar de bien. 

-¡Va a ser muy dependiente, estás interfiriendo en su desarrollo!
-Vaya. Espero que tú no te vuelvas muy dependiente si duermes con tu pareja. 
-La cultura japonesa se caracteriza entonces, por ser una cultura dependiente porque duermen hasta los 6 años con sus padres. 

-Lo estás mal acostumbrando…
-Espero que tú no duermas nunca acompañado/a de tu pareja, no sea que te mal acostumbres también. 

-Eso del colecho tiene que ser incomodísimo…
-Incómodo es levantarte 300 veces por la noche porque el bebé llora por frío, hambre, miedo, calor… 

-Estás interfiriendo en su independencia y en su autonomía. 
-Los niños necesitan ser dependientes primero, para sentirse seguros y ser independientes después. 
-Mi hija no es Catalunya, no ha pedido independizarse todavía. 

¿POR QUÉ SOY DEFENSORA DEL COLECHO?

En un inicio, el colecho no entró en mis planes. Es cierto que compramos la cuna colecho, pero no me plantee que Sofía acabaría durmiendo en mi cama, entre mi marido y yo. Pero la verdad es que nos ha compensado muchísimo llevar a cabo esta practica durante 12 meses, y si no fuese porque ella misma empezaba a estar incómoda, seguiríamos con ella.

ES NUESTRA ELECCIÓN

Primero, sin dejar lugar a mucha réplica, por que me gusta. Le gusta a mi hija, y nos gusta a sus padres. Así que no hay más. Es una decisión de cada núcleo familiar. Y no deben influir opiniones de terceros. Ni pediatras, ni abuelos, ni amigos, ni nadie.

Además, hasta hace bien poquito, era Sofía tocar la cuna y parecer que tuviera pinchos de los gritos que pegaba.

Humor
Y aún poniéndola totalmente dormida y con más delicadeza que manipulando una bomba de relojería, se despertaba y gritaba como la niña de «El exorcista».

SOY PRÁCTICA

Practicamos el colecho porque es lo que mejor se adapta a nuestra circunstancia familiar. Quiero decir: valoro mucho mis horas de sueño. Me gusta dormir e ir descansada durante el día y por lo tanto, hay que ser prácticos. No es lo mismo, cuando el bebé se empieza a quejar, darle el pecho sin que a penas se despierte, que tener que acudir a su cuarto cuando lo oyes, que normalmente, coincide con que ya se ha desvelado o lleva un rato quejumbroso. Y vuelve tú a dormir al bebé. Y cuando lo consigues, ya te has desvelado y a ver si te vuelves a dormir. Y en 2 hora has de despertarte para ir a trabajar. Veamos que energía tienes al día siguiente. 

NO ME GUSTA DEJAR LLORAR A MI HIJA 

Te dejo un post que escribí hace un tiempo, relacionado con el sueño del bebé y porqué no me gusta dejar llorar a mi hija (clic aquí). 

Muchos me dicen, «aunque llore, tienes que dejarla llorar en su cama, si no, no se acostumbrará nunca a dormir sola». 

Pues no, me da la gana. No me gusta dejar llorar a un bebé. Igual que no dejaría llorar a mi marido, a mi hermano o a una amiga. ¿Por qué al bebé sí?. Cuando un bebé llora, te está comunicando que le pasa algo. Normalmente, si dejas a un bebé solo en su habitación y a oscuras, llorará porque necesita contacto con sus padres y/o tiene miedo. Es pura supervivencia y evolución. Su instinto le hace querer dormir en grupo. ¿Crees que en la prehistoria sobrevivían los bebés que estaban solos o los que estaban rodeados de su familia?

Además, ¿conoces lo que es la «indefensión aprendida«? Es un término acuñado por el psicólogo Martin Seligman. No quiero entrar a dar grandes detalles, pero viene a referirse a cuando en repetidas ocasiones pides ayuda, pero nunca vienen a socorrerte, al final desistes. Te abandonas a tu suerte y «que sea lo que tenga que ser». Pues esto mismo sucede con un bebé que está solo en su habitación y pide socorro en varias ocasiones.  

Y mucha gente dirá… Bueno, es que la vida es dura, así se curten y aprenden a dormir solos.

Mi respuesta es un rotundo NO. Estos niños aprenden que por más que lloren por miedo, angustia o malestar, nadie va a venir a ayudarles ni a apaciguar ese «malestar». Sí, has logrado el objetivo, se dormirá solo. Pero por agotamiento, por miedo o porque sabe que no va a ir nadie a socorrerles, ¿para qué gastar energía, entonces?.  Estos niños aprenden que no tienen capacidad para afrontar estímulos adversos, desarrollan más inseguridad, pasividad ante los obstáculos y se crea una tendencia a estados de depresión y ansiedad. Y estos aprendizajes, en mi opinión, no me compensan a cambio de que Sofía duerma sola.

¿A QUÉ EDAD DEJAR DE PRACTICAR COLECHO?

Entonces… ¿a qué edad recomiendo dejar el colecho? Igual que con la lactancia, a ninguna y con cualquiera. Se debe respetar lo que mejor le funciona a los padres y al hijo y sus ritmos. El momento de una familia, es diferente del momento de otra. 

En nuestro caso, por ejemplo, estamos procediendo a dejar de practicarlo, muy poquito a poco y de manera muy respetuosa. El motivo es que la niña empieza a moverse mucho y empezamos a estar incómodos los 3 (incluso ella, que se despierta mucho y no consigue encontrar la postura). 

¿CÓMO ABANDONAR EL COLECHO DE MANERA RESPETUOSA?

Como te he comentado en el apartado anterior, nosotros estamos en proceso de “descolechar” (que no es lo mismo que hacer que duerma en otra habitación). De momento, hemos instalado su cuna enganchada a nuestra cama, para que pueda ir adaptándose y nos tenga a su alcance si se despierta desubicada. Hay días mejores y días peores, pero hemos notado que duerme muchísimo más cómoda en su espacio. 

Así que quiero aprovechar para, si te estás planteando por el motivo que sea, “descolechar” pero sin afectar al bienestar de tu hijo, compartir unas pequeñas recomendaciones: 

Para abandonar el colecho de manera respetuosa, primero hay que hablar con el niño (aunque todavía no comprenda del todo tus palabras) y explicarle la decisión, los motivos y cómo vais a dormir de ahora en adelante. Si se pueden mantener conversaciones con él, no dudes en preguntarle cómo se siente y validar sus sentimientos.

Se debe de cambiar el lugar de dormir, pero no la rutina. Si se duerme en el pecho y con la madre, deberemos seguir la misma rutina, pero en su cama o cuna. Así, progresivamente, se podrán ir introduciendo los cambios oportunos.

Puedes empezar por las siestas, para posteriormente implementarlo en el sueño nocturno. 

Sé consciente que puedes equivocarte. Tal vez tu o tu hijo no estáis preparados para abandonar el colecho. El niño sufre, tú sufres… Y no te compensa. Siempre puedes dar marcha atrás y probarlo más adelante. Una retirada no supone nunca un fracaso.

Paciencia, paciencia y más paciencia. Habrá días mejores y días peores. Abandonar el colecho supone un cambio y todo cambio de requiere una adaptación. Así que respira, calma y PACIENCIA. 

CONCLUSIÓN

Reconozco que al inicio de mi maternidad, me daba un poco de “corte” decir que Sofía dormía con nosotros, ya que la gente tenía reacciones bastante “agresivas”, se lo tomaban como algo personal y me sentía bastante atacada. Hasta que puse el freno. ¿Quién se cree nadie que es para opinar de cómo dormimos en mi casa?¿a caso opino yo de cómo duermen en casas ajenas? Así que ahora, no me callo. Digo bien alto que Sofía ha dormido 12 meses en mi cama y que actualmente, duerme en una cuna pegada a nuestra cama.

La crianza respetuosa se basa en el respeto. Esto quiere decir que para mí la mejor opción (si el niño y los padres están de acuerdo) es el colecho, pero está claro que otros padres, en función de su situación o preferencias, tendrán otras creencias que también se deben respetar: cuna colecho, bebé en su cuarto, o todos en el sofá. La cuestión es que si está hecho desde el amor, con seguridad y pensando en el bien de nuestros hijos, al final, cualquier decisión será acertada y nadie debe cuestionarte ni hacerte dudar. 

Tú debes encontrar tu fórmula. Qué es lo que mejor os va, qué es lo que mejor os funciona. Y no compaparte con otras familias y otros niños. Es difícil porque el ser humano tiene a buscar puntos de referencia y se compara, pero inténtalo. No escuches a nadie más que a ti, tu pareja y a tu hijo.

Y sobre todo, no permitas que los demás opinen o intervengan en cómo organizáis la hora de dormir en tu casa. No debes justificarte, no debes dar explicaciones, ni debes sentirte juzgado/a. 

¿Tu decidiste hacer colecho? Si has hecho un descolecho, ¿por qué motivo fue?

¡Muchos besos de esquimal!

Silvia.

2 opiniones en “Colecho”

  1. Te ha quedado un post super completo. Me encanta la manera en que lo has explicado todo. Nosotros (mi nene es unos días más pequeño que Sofía) llevamos ya unos cuantos meses usando la cuna de colecho, hay noches que funciona bastante bi en, pero la mayoría, en cuanto se despierta varias veces llorisqueando, lo vuelvo a poner entre nosotros y ahí duerme mucho mejor. Seríamos tontos, si por tener en cuenta «el qué dirán» no hiciéramos colecho… estaríamos toda la noche en vela, despertandonos varias veces y levantándonos, no? Entiendo que hay algunos niños que no lo necesitan, porque duermen mejor desde el principio en su cunita… pero en nuestro caso fué y es supervivencia pura y dura. Para acabar y como anécdota, te contaré que mi suegra estuvo varios meses ( 4 o 5 ) preguntándonos semanalmente si ya dormía solito, jajajja repito, CADA SEMANA! Yo flipaba… y tras un par de veces, opté por contestarle con las mismas frases exactas… además, cuando había otros familiares más lejanos delante, se hacía la sorprendida con nuestra respuesta, jajajaj Parece que dejó de preguntar cuando le dijimos que ya usábamos la cuna de colecho (o por puro aburrimiento)

    1. ¡Muchas gracias! La verdad es que cuando hay niños que son de despertarse, el colecho es la mejor manera de sobrellevarlo jejejeje Madre mía la suegra, ¡qué puñetera! Bueno, a nosotros diferentes familiares/amigos/conocidos nos preguntan constantemente si «ya duerme solo», «si ya camina» y «si sigue con la teta». No sé que es lo que le interesa tanto a la gente de indagar sobre estas 3 cosas… El caso es que es perfecto para que pueda ir difundiendo el blog, en plan «si te interesa saber la respuesta, debes entrar en http://www.mamacontacones.com» jajajajaja ¡Espero seguir leyendo tus experiencias! ¡Un abrazo!

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