Navidad, Montessori y crianza respetuosa

¡Por fin estamos en la cuenta atrás oficial para la Navidad! Y hoy te traigo un post cargadito de polémica. Y sé que es polémico porque cada vez que he planteado el tema sobre el que te escribo, se ha creado a mi alrededor un halo de escepticismo, de incomodidad e incluso de enfado.

Pedrerol "cuidado aquí hay polémica"
Pedrerol nos avisa que es un post polémico y que se debe de leer con la mente abierta y sabiendo que no le digo a nadie lo que debe de hacer

Este post ha nacido porque nunca me ha gustado hacer las cosas porque así se han hecho siempre. Me gusta replanteármelo todo y aunque me digan que le doy demasiadas vueltas a las cosas, creo que es una característica positiva. Pienso que es bueno el dudar, informarte y aprender, es bueno el no hacer las cosas como la sociedad diga que deben hacerse por el mero hecho de ser tradición… Lo “de siempre” no tiene que ser siempre “lo correcto”. Y menos en crianza.

Y en el tema de Navidad, no iba a ser diferente. En el mundo de la crianza respetuosa y seguidores del método Montessori, la Navidad es un tema que puede ser controvertido. ¿Por qué? Porque hay familias que deciden no seguir la “imposición” de la sociedad de hacer creer a sus hijos que Papá Noel o los Reyes Magos existen. 

Y muchos estaréis alucinando… 

Ésto es lo que piensan muchos cuando expongo que hay quienes no esconden a sus hijos que Papá Noel no existe.

¿Pero qué dices, LOCA EXTREMISTA? (sí, me han llamado así por dar otro punto de vista).

¿Cómo puede haber gente que le quite esa ilusión a los niños?

¿De verdad hay otras maneras de celebrar la Navidad que no sean haciendo creer a los niños que 3 hombres de Oriente y un señor con cierto sobrepeso finlandés le observan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para traerle regalos si se porta bien? 

Sí. Hay otras maneras de celebrar la Navidad. Y son maneras que hacen que estas fechas sean igual de mágicas y bonitas.

Pero, en la sociedad en la que vivimos, se crea un conflicto entre la filosofía que promueve la crianza respetuosa y lo que se considera «oficialmente» la magia de la Navidad. 

¿Quieres saber por qué no se considera respetuosa la manera tradicional de celebrar la Navidad?, ¿quieres saber cómo se celebra la Navidad de manera alternativa? Te pido que leas hasta el final, sin juzgar, con la mente abierta y siempre respetando otros puntos de vista. Si es así…

¡Sigue leyendo!

NAVIDAD, CRIANZA RESPETUOSA Y MÉTODO MONTESSORI

FANTASÍA, IMAGINACIÓN Y REALIDAD

Me gustaría que reflexionaras sobre una frase de María Montessori:

En el mundo ya hay suficiente magia, en la naturaleza y las cosas reales, solamente hay que aprender a verla

Cómo ves, en la pedagogía Montessori, no se incentiva a la fantasía. Sí que se fomenta mucho la imaginación y la creatividad, pero no la fantasía. 

¡! Apunte: diferencia entre fantasía e imaginación. La imaginación nace de la mente del niño, mientras que la fantasía es algo que ha nacido en la imaginación de otra persona y que la transmite al niño. 

¿Por qué motivo? Sabemos que hasta los 5 o 6 años los niños no están preparados para asumir la fantasía porque no pueden diferenciarla de la realidad. Todo lo que le cuentes a tus hijos, lo van a dar por real (sirenas, unicornios, fantasmas, el hombre del saco y Papá Noel).

De los los 0 a los 6 años el niño está en el periodo llamado «mente absorbente», durante el cual, su cerebro es como una esponja que absorbe involuntariamente todo aquello a su alrededor y lo interioriza como suyo. Y todo aquello que está interiorizando va a ser la base del adulto en que se convertirá mañana. Como ves, son 6 años trascendentales en su desarrollo. Es por eso que tenemos que tener mucho cuidado con los estímulos que le presentamos. Y esto incluye la sinceridad e intentar enseñar basándonos en la realidad, para evitar el caos mental de educar en la existencia de dos mundos paralelos (el real y la fantasía).

Según María Montessori, la educación basada en la realidad es lo que prepara al niño para entender el mundo. El niño confía en el adulto y espera que se le muestre el mundo tal y como es. Cito textualmente a María Montessori: 

¿Cómo puede desarrollarse la imaginación de los niños a través de lo que es, contrariamente, el fruto de nuestra imaginación? Somos nosotros los que imaginamos, no ellos; ellos creen, no imaginan. La credulidad es, ciertamente, una característica de una mente inmadura la que carece de experiencia y conocimiento de la realidad y está todavía desprovista de esa inteligencia que distingue lo verdadero de lo falso, lo bello de lo feo y lo posible de lo imposible. ¿Es entonces la credulidad lo que deseamos desarrollar en nuestros niños simplemente porque ellos demuestran ser crédulos a una edad cuando son naturalmente ignorantes e inmaduros?

¿EN QUÉ ASPECTOS NO ES RESPETUOSA LA NAVIDAD?

Muchas veces, se tacha de quitarles la ilusión a los niños, por el hecho de querer plantear otro tipo de Navidades. Y me gustaría reivindicar que la ilusión no tiene nada que ver con pensar que Papá Noel viene a dejarte regalos. Hay otro tipo de ilusión, la ilusión de la fiesta y de la tradición, sin necesidad de la fantasía.

Cabe decir que la Navidad en sí no tendría porque ser irrespetuosa, pero es cierto hay aspectos en el modo en que la sociedad la celebra, que tiende a no ser respetuosa con el niño.

¿Realmente es respetuoso engañar (sí, engañar, porque al final es engañar) a los niños a cambio de la ilusión y la magia de la Navidad? A mí no me parece del todo coherente enseñarle que no se debe mentir, pero engañarles escudándonos en la magia, la ilusión y la inocencia. 

No es respetuoso el uso del chantaje (sí, chantaje, porque el típico “si no te portas bien, Papá Noel no te traerá ningún regalo” es un chantaje). Esta idea, no se corresponde con la manera en que quiero educar a Sofía. No me gusta incentivar que pueda decidir comportarse bien por miedo al castigo de quedarse sin regalos o para recibir el premio de tener muchos regalos (aquí tienes los post sobre por qué no quiero educar con castigos). Además, si un día hace algo que supuestamente no es correcto, ¿ya no le traerán regalos? ¿Y si luego se los traen igualmente, no se va a confundir más?

Otro motivo es que se corre el riesgo de que se normalice el abuso. Cuando te dicen “los Reyes no te traerán nada si no te portas bien”, ¿qué se supone que es portarse bien?¿hacer todo lo que nos diga un adulto? Algunos me llamarán exagerada, pero considero muy inadecuado que los niños piensen que si complacen a personas más poderosas o más fuertes serán premiados y en caso contrario, castigados. La aceptación de estas conductas, hace que se corra el riesgo de normalizar un abuso. 

Me gustaría que Sofía pudiese tener la ilusión del espíritu de las Navidades como tal. Que su primera ilusión sean celebraciones con la familia, las comidas, cenas, las tradiciones, visitar ferias… Me gustaría que viviese la magia de la Navidad, independientemente de quién le trae los regalos y de cuántos regalos le traen. Es por eso que no veo como algo imprescindible hacerle creer una ilusión que luego acabará siendo una desilusión (hay niños que les da igual enterarse de la realidad, pero hay algunos niños que se sienten verdaderamente traicionados al descubrir la «farsa»).

También creo que no es mala idea que los niños sepan quién les trae los regalos para que puedan entender por qué puede cambiar la cantidad o la calidad de los mismos, de un año para otro. Así conseguimos que no se sientan frustrados si un año no reciben lo que esperaban, y que puedan entender que los regalos son en función de la situación familiar. Habrá Navidades más austeras y otras más abundantes, pero que se puede ser muy feliz sin que te traigan una montaña de cosas materiales. Así, el niño puede llegar a entender porque a él le traen 5 regalos, a otro amigo le traen 20 y a otro 1. 

¿QUÉ OPCIONES HAY PARA CELEBRAR LA NAVIDAD?

Opción 1. Seguir con la tradición como la conocemos

Seguir con la tradición tal cual. Es buena idea, sobre todo porque te va a ahorrar muchas discusiones con el entorno. Parece que si no sigues la corriente a la sociedad le estás robando la infancia a tu hijo.

Otro de los motivos por el cual puedes decantarte por seguir con la tradición navideña tal cual la conocemos, es que tal vez, cuando tu hijo sea mayor viva estas fechas con un sentimiento de que se le ha “arrebatado” una ilusión que le hubiese gustado experimentar. 

Opción 2. Navidad con magia pero sin mentira

Otra opción es seguir con las tradiciones, la ilusión y la magia, pero sin el engaño de Papá Noel y los Reyes Magos. Por más que se pueda creer que sin estas figuras, la Navidad no es lo mismo, estoy segura de que la Navidad significa mucho más que solo quién te trae regalos.

¿Cómo se plantearía la Navidad en este caso?

¿Quién hace los regalos?

Se le puede explicar al niño la verdad. Los regalos se los hacen las personas que le quieren para celebrar una tradición.

Puedes incluso elegir en explicarle la versión más pagana: Que lo que se celebra realmente es que los días empiezan a alargarse de nuevo.

O puedes explicarle una versión más religiosa: que hace muchísimos años, nació Jesús, un hombre muy bueno y que hizo muchísimo bien, y por eso cada año, se celebra su cumpleaños, y en vez de recibir él los regalos, la tradición es que los reciban los niños del mundo.  

Carta a los de Reyes ¿sí o no?

¿Y por qué no? Si el niño lo pide no tiene nada de malo. Hay que respetar siempre lo que el niño decida creer. Y de hecho, hacer la carta a los Reyes es una tradición muy divertida. Yo sigo haciéndola, la hago en el ordenador y pongo hasta el enlace de dónde comprar las cosas. 

¿Cómo deben ser los regalos?

Pues igual, no hay necesidad de cambiar el «modus operandi». En las fechas señaladas y siendo sorpresa. Te dejo aquí el enlace sobre cómo afrontar el tema regalos desde la crianza respetuosa

¿Qué hacer con cabalgatas, comercios con personas disfrazadas de Papá Noel, etc?

Tus hijos pueden seguir viviendo la diversión de los disfraces. ¿Acaso no disfrutas de las cabalgatas o de cuando un familiar se pone un cojín en la barriga y se hace pasar por Papá Noel? Y estoy segura de que ya no crees en ellos, pero es un momento divertido, en que te dejas llevar, independientemente de si crees o no en su existencia. 

¿Cómo conseguir magia?

Como he citado más arriba, según María Montessori, “en el mundo ya hay suficiente magia, solo hay que aprender a verla”. Se pueden plantear muchas actividades para llenar los días de Navidad de experiencias e ilusión sin necesidad de mentiras. Te dejo el enlace del Calendario de Adviento de experiencias y actividades que preparamos

¿Y si mi hijo decide que quién trae los regalos es Papá Noel?

Por supuesto, si tu hijo decide que quiere creer en Papá Noel y Los Reyes: en boca cerrada no entran moscas. La máxima de María Montessori siempre es «sigue al niño». Y esto implica, por más que tú estés en contra de Papá Noel, si tu hijo decide creer en ellos, te vas a tener que aguantar porque va a primar el respeto por el niño. Así que, aunque no avives la creencia de su existencia, debes respetar lo que él quiera creer.

¿CON QUÉ TE VAS ENCONTRAR SI TE DECANTAS POR LA OPCIÓN 2?

Si te decantas por la opción 2, por favor, acuérdate de esta imagen cada vez que expongas públicamente cómo vas a celebrar la Navidad.

Con conflictos. Muchos conflictos con el entorno. Desde aquí, te quiero transmitir que es un tema muy personal sobre la crianza y que lo que decidas, si es con el corazón, va a estar bien

Pero prepárate para escuchar frases del tipo: 

Le estás robando la ilusión a tu hijo.
A ver, no, no le estás robando la ilusión. La ilusión seguirá estando. La sorpresa de los regalos, la cabalgata, la decoración de Navidad, los villancicos, las reuniones familiares… Todo seguirá estando presente. Pero sin usar engaños. ¿La Navidad no puede seguir siendo mágica sin mentiras?

Por otra parte, hay algo que no entiendo. No hay ningún problema en decirles que las sirenas no existen, pero todo son problemas para decirles que Papá Noel no existe. Pues a mí me afectaba más que me dijesen que las sirenas no existían (era muy fan de Ariel) que la verdad sobre los Reyes Magos.

¿Por qué siempre tienes que hacer las cosas diferente? A estos extremos no es necesario llegar…
No es que quieras hacer las cosas diferente, quieres hacer cosas coherentes con la educación que le quieres dar a tu hijo. Y es totalmente respetable. 

¿Y qué pasa con los demás niños que sí creen en la existencia de Los Reyes Magos y Papá Noel?
Pues lo mismo que cuando conviven niños que reciben educación basada en la religión cristiana, niños educados en el ateísmo, en el judaísmo, en el budismo o en el islam. Que se puede convivir y respetar ideologías distintas. 

Estás decidiendo por tu hijo en un tema de una ilusión.
Pues claro. Es un niño pequeño. Has de decidir todo o casi todo por él, pensando en lo que va a ser mejor. ¿Alguien le pregunta a un niño si quiere ser bautizado?¿Se le pregunta qué muebles quiere para su habitación?¿le preguntáis a un niño de 3 años a qué colegio ir? 

A mí me encantó vivir la magia de la Navidad y no he salido con ningún trauma.
Fantástico. Nadie dice que vivir la Navidad de otra manera implique un trauma. Simplemente, es que la parte de mentir a los niños, no es algo que sea coherente con lo que se intenta inculcar y hay quiénes se sienten incómodos haciéndolo. ¿Qué le diremos cuando llevamos años enseñando que no se miente, pero nos pregunte porqué lo hemos mentido con ésto?

Es una mentira piadiosa.
Es cierto que la mentira es bonita, pero es una mentira. Y yo no estoy conforme con las mentiras, ni siquiera las piadosas o aquellas bien intencionadas. Además, niño no está preparado para entender la diferencia de una mentira normal de una mentira piadosa. 

Le estás quitando los nervios de ver si le han traído regalos.
No. Los niños ya saben que van a tener regalos. ¿Por qué no pueden ser los padres los que te los traigan?

No va a poder vivir la emoción de ver si le han traído lo que ha pedido.
¿Y esa emoción no es independiente de si te lo traen los padres o Papá Noel? Prometo que por mi cumpleaños sé quienes me van a hacer regalitos y estoy emocionada igual.

Se va a quedar sin magia de la cabalgata, de ir a llevarles la carta a los pajes
Tengo 29 años. Sé que los Reyes son los padres y sigo disfrutando como una niña de la cabalgata. Creo que realmente, es algo más mágico para nosotros que para los mismos niños. 

Opción 3. Vivir la tradición del modo más respetuoso 

Se puede vivir la Navidad y mantener la creencia sobre Papá Noel y Los Reyes Magos, pero siendo al máximo respetuosos con nuestros hijos. ¿Cómo se puede hacer? 

Pregúntate hasta donde quieres intervenir. Los niños de por sí, tienen muchísima imaginación. Y eso no es malo, al contrario. Lo que se puede hacer es hacerles partícipes de la tradición sin acabar de confirmar la realidad. Dejar que ellos decidan qué prefieren creer. Por ejemplo, podemos decir que va a recibir “regalos de Navidad” en lugar de hacer hincapié en regalos de Reyes o Papá Noel. 

No se dice que los Reyes Magos o Papá Noel los vigilan siempre. Veo un poco raro eso de decirle a mi hija que alguien la observa las 24 horas. Más que nada es si fuera verdad se consideraría acoso. Así que, aunque me llaméis exagerada, no voy a hacerle pensar a Sofía que está bien que un señor la observe constantemente. ¿Es bueno normalizar que piense que es normal que la vigilen mientras se ducha?

No usar el chantaje («si te portas mal, no te traerán regalos»). Además, es mentira que si hace una trastada no vaya a tener regalos. Sólo conseguiremos que se porten bien para conseguir regalos. Y eso no lo quiero por nada del mundo. Y mucho menos por una recompensa material. Incluso en caso de que otros familiares o amigos se lo digan, podemos poner remedio de inmediato y decir claramente que sí va a tener regalos por Navidad.

Si el niño pregunta, ser sincero. No intentar esconder o mentir deliberadamente cuando el niño ya empieza a tener la mosca detrás de la oreja. Independientemente de la edad que tenga.

¿QUÉ HEMOS DECIDIDO NOSOTROS?

Opción 3. Ni un extremo, ni otro. Aunque intento educar al máximo en la realidad y me siento muy a gusto con la filosofía Montessori, en este aspecto hemos elegido posicionarnos en un punto intermedio. No le quito la tradición como tal, pero lo hago de la manera más respetuosa posible. No hay chantaje, no hay soborno, no hay amenaza.

¿Cómo hemos decidido lo que mejor se adapta a nuestras circunstancias?

HEMOS TOMADO LA DECISIÓN EN FAMILIA 

Se me ocurrió plantearle a mi marido la opción 2, de no mentir a Sofía. No me dejó acabar la frase que ya estaba pidiendo los papeles de divorcio. Así que esa opción, fue descartada de inmediato. 

Los Simpson "jamás"
Os presento a mi marido cuando dije “podríamos decirle a Sofía la realidad de los Reyes».

Pero pudimos negociar. No permitiríamos que en ningún caso se le hiciese chantaje por parte de la familia o amigos. Se le va a explicar que los regalos no dependen de si se porta bien o mal. Le vamos a explicar, que le van a traer regalos porque se conmemora el nacimiento de una persona que fue muy bondadosa y ayudó a mucha gente. 

HEMOS HECHO UN EJERCICIO DE INTROSPECCIÓN

También he hecho un ejercicio de autoconocimiento. ¿Cómo eran mis Navidades?¿Cómo las vivía?¿qué me hubiese gustado?

Reconozco que a mí me encantaba vivir ese engaño, me gustaba mucho sentir los nervios de imaginar que iban a entrar en casa los Reyes con sus camellos a comerse lo que les había dejado preparado (sobre todo, me hacía ilusión creer que vendrían camellos a casa). Incluso, pensaba que los había visto. Vivía la víspera de Reyes con auténtica emoción y nervios. 

Recuerdo que cuando me enteré de la verdad, tampoco fue un drama. Pero sé de niños que se lo toman realmente mal. Sé de niños que se sienten engañados y traicionados por sus propios padres, generándose total desconfianza hacia ellos. 

La conclusión es que a mí me gustó vivir la mentira, pero si percibo que a Sofía puede afectarle de manera negativa que la hemos engañado, no dudaría en poner remedio al asunto.

HEMOS PENSADO EN SOFÍA

Aunque no entre dentro de los cánones Montessori, considero que es una mentira que a Sofía, seguramente, le va a gustar vivir. Creo que le va a hacer ilusión pensar que realmente los Reyes van a recibir su carta, que Papá Noel la visitará a ella y sus amigos, etc. 

Y si no, si de mayor no está de acuerdo, pues me habré equivocado, pero me habré equivocado, pero habiendo reflexionado mucho al respecto y habiendo elegido la opción que consideré que más le podría gustar. 

CONCLUSIÓN

En conclusión, quiero decirte que la magia, está en los ojos del que la vive. Como todo en la crianza, cada caso es diferente y la decisión que tomes estará bien. La decisión sobre si mentir o no en la Navidad, es personal pero me parecía interesante dar a conocer otras maneras de celebrarla. Creo que la magia que viven los niños es maravillosa y que lo ideal es que los adultos no nos metamos en exceso en ella, contaminándola con el chantaje o la amenaza

Una vez dicho esto, no he pretendido decir a nadie cómo tiene que vivir la estas fechas, ni lo que está bien o mal. Solamente, dar otro punto de vista para hacer reflexionar.

Me encantaría saber qué opinas, si te has planteado vivir la Navidad de otra manera, si el post te ha hecho reflexionar y cuál ha sido tu experiencia… Puedes dejarme tus comentarios en este post o en instagram

 

¡Muchos besos de esquimal!

 

Silvia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *